Aprovecha
la oportunidad en todas las cosas; no hay mérito mayor. Píndaro
Corría
el verano de 2009 y me encontraba en boxes del equipo con el que colaboraba en
las “24 horas de Montmeló”, carrera
que heredó la mística de la prueba de resistencia que durante decenios, se
celebró en la montaña de Montjuïch de Barcelona.
Como
podrán imaginar, entre relevo y relevo, cabezaditas, cafés y acumulación de
cansancios, se habla y mucho. En uno de esos puntos de charla motera, un
promotor del CEV (Campeonato de España de Velocidad), tras escucharnos defender
numantinamente a nuestros pilotos favoritos del Mundial, nos espetó: “el piloto a seguir, el que marcará la
diferencia es Marc Márquez”…
Ciertamente
quien más quien menos, había oído hablar de un chaval de Cervera que “apuntaba formas”,
pero nadie le intuía la relevancia que el manager busca-recursos le otorgaba.
Se amplió el discurso y poco a poco entró en detalles que nos levantaron el
interés. Según nos decía, el muchacho tenía como mérito principal el que estaba
siempre dispuesto a aprender y que “aprovechaba
cualquier oportunidad”.
Fuera
de contexto, todos pensamos que aprovechar las oportunidades era algo lógico,
pero en lo que no caímos es que para hacerlo se debe mantener una actitud
especial. Hoy, la progresión de Marc, así lo demuestra…
Muchacho
impetuoso, encontró en Emili Alzamora un punto de enlace con la realidad de un
deporte duro y peligroso. Su mánager personal le doto del método necesario para
ser competitivo llegando primero a ser competente. Ahora ya nada podrá
detenerle.
LA MOTO MERCHE

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