Si hablamos de cocina y motos, sin duda, nos vienen
a la cabeza los repartidores de pizza. Verdaderos “pilotos” urbanos, serán
motivo de reflexión en otra ocasión…
Hoy quisiera hablar de mi buen amigo Miguel,
cocinero de pro, apasionado motard y lo más importante, una “enorme” persona.
Su restaurante ha sido y es, lugar de encuentro para
un grupo heterogéneo de motoristas. No importa el tipo de cabalgadura, su
cilindrada o el nivel de pericia al manillar. En realidad, todos buscamos lo mismo,
el mejor combustible para “nuestros” motores, los exquisitos platos que de su
cocina salen a las mesas que diligentemente, sirve su esposa Mariu.
Miguel contagia alegría con su discurso rápido y
afable. Su arte culinario nos repone el espíritu (aún no he probado una receta
que no me guste). Además, a la que te descuidas, alehop!!!, te monta una
salidita en moto…
Siempre dispuesto, no hace “ascos” de ninguna ruta.
Pingüinos, Andorra, saliditas rápidas a desayunar, en fin, lo “cocina” todo.
Mantiene que la moto tiene cualidades “terapéuticas” y que le hace ahorrar en
psicólogos. Luego, le suma una dosis de sus lentejas estofadas y nos cura a
base de cuchara.
Su Honda es su segundo amor. Una bala amarilla imprescindible
en el circo rodante del fin de semana. Sin duda, el cocinero veloz lidera a un
grupo que le es fiel por convicción y respeto.
Por cierto, el establecimiento de Miguel y Mariu se
llama Ca l´Adan. Está situado en la calle Baltasar de Espanya, 2, 08970 Sant
Joan Despí (Barcelona). El teléfono es el 93 477 80 42.
Os lo aseguro, en Ca l´Adan se cocina en moto pero se
disfruta de la comida lentamente…
Hoy iré, tengo el depósito en reserva.
LA MOTO MERCHE