domingo, 15 de abril de 2012

OSSA 250 MONOCASCO


Nuestro país está lleno de historia motociclista. No tan sólo de fabricantes, triunfos, pilotos o circuitos…

También forman parte del Olimpo motero ingenieros, técnicos y mecánicos. De uno de ellos quisiera hablar hoy. En 1965 Eduard Giró (conocido por el técnic) desarrolló como trabajo final de carrera un motor de 250 cc con admisión por válvula rotativa y una potencia de 35 CV.

El ingenio se montó en un chasis Ossa 230, pero la potencia conseguida llegó a 40 CV y según los pilotos de pruebas la moto resultaba “imposible” de gobernar…

Giró no "rindió armas", diseño y mandó fabricar un bastidor monocasco, realizado en magnesio (se trata de un material muy ligero) , en el que el novedoso motor se convirtió en un elemento estructural más.

Esta Ossa no era cualquier cosa (no he podido evitar  hacer la rima) y sin duda necesitaba un piloto especial, un probador “sensible” e intuitivo. Santi Herrero se convirtió en la “pieza” más valiosa de la moto.

Herrero  y su Ossa arrasaron en todas las carreras en las que participaron, derrotando a rivales en principio más potentes y veloces. La evolución de esta maravilla adelantada a su tiempo, no se hubiera detenido de no haberse cruzado la parca con Santi cuando disputaba el Tourist Trophy de la Isla de Man. Aquel fatídico 8 de Junio de 1970 nos dejó huérfanos de un gran piloto y su montura quedó estabulada para siempre…, nadie podía ser digno de hacerla galopar de nuevo.

Hace dos veranos tuve la suerte de disfrutar de la visión de la “monocasco” en el Museo de la Moto de la Bassella. De veras, resultó emocionante, era como ver la recreación de una especie animal extinta pero que sin duda es origen de muchas especies vivas…

LA MOTO MERCHE

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